jueves, 17 de julio de 2008

El Final

Se inclinó, pasó la mano por su frente, sintió esa emoción fría, eléctrica que azotaba su espalda y se reventaba en su cerebro. Sus párpados cayeron y el vacío lo abrazó.
Luego de este largo período de tiempo que habrá durado medio segundo, la reacción de la conciencia: Mierda me atraparon. La cagué, todo se acabó.
Los demás personajes que se hallaban en el mismo espacio que él no pudieron percatarse de la magnitud de lo que aconteció. El momento en que el destino se presentó completamente distinto.
Lentamente y con temor abrió los ojos para ver cómo sería la vida después de ese momento.

Pedro Cagigal. 2004.